• Autora: Elizabeth López García
  • Categoría: Belleza

El secreto de las pieles grasas: La Jojoba

Hoy os quiero hablar del aceite vegetal de jojoba. ¿Habéis escuchado hablar de él? Si miramos en la composición de algunas cremas, suelen poner "enriquecido con aceite de jojoba". Para mí, es el aceite "no-aceite", con lo que si tienes la piel grasa, mixta o el cabello graso, este aceite se va a volver indispensable para ti.

La jojoba (Simmomndsia chinenesis) es un arbusto nativo del noreste de México y suroeste de Estados Unidos. De la primera presión de sus semillas se obtiene este aceite de color amarillo brillante también llamado "fuente de la juventud".

Como dije antes, este aceite es un no-aceite, ya que en realidad es una cera líquida (95% ceramidas), un tipo de grasa de composición parecida a la que mantiene unida las células que forman nuestra piel. Precisamente esto es lo que le diferencia con respecto a otros aceites. Además, son más estables al calor y a la oxidación, con lo que resisten mejor el paso del tiempo.
Bueno, vamos a la parte práctica, ¿cuándo y cómo lo usamos?

Debido a que su composición es parecida al sebo de la piel, actúa como seborregulador. Las ceramidas engañan a nuestro organismo haciéndole creer que tiene sebo, con lo cual no segrega más y restaura dicho equilibrio. No obstruye los poros, y debido a sus propiedades antiinflamatorias y bactericidas, notarás cómo poco a poco tus granitos desaparecen. Por tanto, si tienes una piel grasa o mixta, di adiós a la grasa y brillos, y hola a la hidratación y elasticidad. Se puede usar después de lavar o desmaquillar el rostro como crema de día y de noche. Además tiene vitamina E que, como sabéis, es antioxidante y ayuda a prevenir el envejecimiento prematuro de la piel. Sus propiedades hidratantes son excepcionales, debido a su alta penetración a través de la piel, al crear una película no grasa que mantiene la hidratación natural de la piel contra las agresiones medioambientales. Por ello, una de las primeras percepciones tras su uso es la luminosidad.

Como es un aceite neutro, combina muy bien en aromaterapia, y se usa mucho como vehículo de otros aceites esenciales, fundamentalmente del aceite del árbol de té, ciprés o limón para pieles grasas.

¿Qué os parece si os cuento todos sus beneficios sobre el cabello?

La aplicación del aceite de jojoba en el cuero cabelludo, regula la secreción de sebo, tal y como explicamos antes por su parecido en textura y composición al aceite secretado por nuestras glándulas de la piel y cuero cabelludo. De esta forma, regula el flujo de sebo en los poros tapados y equilibra perfectamente la cantidad de aceite en el cuero cabelludo, evitando caspa, grasa y picores.

A veces, cuando existe un problema de caída excesiva de cabello, también se usa el aceite de jojoba ya que regenera la salud del folículo piloso obstruido por exceso de grasa o falta de oxigenación.
¿Cómo lo aplicamos? Antes de lavarnos el cabello ponemos unas gotas de aceite de jojoba en nuestro cuero cabelludo y masajeamos uniformemente, dejamos actuar treinta minutos y luego lo lavamos. O bien, ponemos unas gotas de aceite de jojoba en nuestro champú y se usa de manera habitual. Si quieres resaltar el brillo de tu pelo, aplica unas gotas en tu mano y extiende por tu pelo para terminar tu peinado.

Si queremos sacarle más partido aún a nuestro maravilloso tesoro, podemos usarlo como hidratante corporal, sólo, mezclándolo con aceite de almendra o con nuestra crema corporal. También para después del afeitado, evita la irritación y calma la piel, por su poder regenerante. Unas gotitas en tu baño te harán lucir una piel mucho más tersa e hidratada. Por su alta tolerabilidad se puede usar en bebés como hidratante corporal y en embarazadas para prevenir esas antiestéticas estrías.
Deciros que sólo entenderéis el poder de este oro líquido si lo probáis, y. ¡Cuidado que engancha!

Elizabeth López García. Salud natural para ti

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