• Autora: Raquel Ortega
  • Categoría: Patologías

Lesiones: Lumbalgia

La lumbalgia es el término que utilizamos para referirnos al dolor de espalda en la parte baja (zona lumbar) que prácticamente todos nosotros hemos sufrido en alguna ocasión. La causa más frecuente de lumbalgia es la contractura de la musculatura denominada “paravertebral”, que es la que se encuentra a ambos lados de la columna.

Por esta razón, la lumbalgia de origen muscular se manifestará en un lado u otro de la zona lumbar. La musculatura se contractura por diferentes causas: cuando realizamos un esfuerzo brusco (por ejemplo, levantar un peso importante), si mantenemos una posición no adecuada durante un tiempo determinado (mala posición al dormir, trabajar en posiciones forzadas), o bien cuando sobrecargamos la musculatura con una actividad sin que ésta esté preparada para ello (sobrecarga en entrenos deportivos).

Lumbalgia

Otras causas de lumbalgia serían las que tienen su origen en la propia columna vertebral: presencia de procesos de desgaste de las vértebras (artrosis) o fractura de una vértebra por un traumatismo. Debes acudir al médico si desarrollas una lumbalgia de aparición brusca (el típico ejemplo de quedarse “clavado” al levantar o cargar un peso) provoca un intenso dolor que obliga a dejar de realizar prácticamente cualquier actividad.

En estos casos el médico prescribirá el tratamiento indicado y de esta manera la duración de la lumbalgia será más limitada. La mejor prevención es tener una fuerza de la musculatura lumbar suficientemente alta para que cuando realicemos alguna actividad de carga o trabajo repetitivo no aparezca la contractura muscular y el consecuente cuadro de lumbalgia.

Una vez que ya ha aparecido el dolor, en la fase aguda (o inicial) de la lumbalgia, el tratamiento más eficaz es el reposo físico. Para mejorar la sintomatología, deberemos aplicar alguna fuente de calor a nivel de la zona lumbar (esterilla eléctrica, bolsa de agua caliente...).

En el caso de que no mejore, deberemos acudir al médico, que prescribirá una pauta de medicación con antiinflamatorios, analgésicos y/o relajantes musculares, dependiendo de la intensidad de la contractura muscular. Unos días después será recomendable acudir a un fisioterapeuta para el tratamiento definitivo de la contractura de la musculatura paravertebral lumbar.

La mejor prevención que podemos realizar es mantener una buena higiene postural durante todo el día, ya sea en casa como en el trabajo y realizar un trabajo específico de toda la musculatura de la cintura pélvica, sin olvidarse de estiramientos, para relajar toda la zona y quitarle tensión.

Raquel Ortega. raquelblancomasajes.com

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