• Autora: Juana María Fernández
  • Categoría: Psicología

¿El estrés engorda? Relación entre el cortisol y el fracaso de la dieta

El cortisol, llamada hormona del estrés, participa en numerosas funciones como el metabolismo de la glucosa y regula la cantidad de azúcar en sangre. Regula la de presión arterial. Activa la liberación de insulina. Actúa sobre el sistema inmunitario y la respuesta inflamatoria de las células.

Además puede ser la responsable de que ganes peso a pesar de las mil y una dieta que haces.

Relación entre comer compulsivamente y el aumento de cortisol

La producción de cortisol que se produce ante el estrés, hace que comamos compulsivamente. Si esto se convierte en un hábito, la caída de la testosterona provoca una disminución de la masa muscular, por lo que se queman menos caloría. Esta es la razón por la que engordamos a largo plazo.

psicologíaEl cortisol se segrega en momentos de peligro o alarma, Se agotan las reservas de glucosa en el hígado y se usa la glucosa del tejido muscular, y tu cerebro demanda más ingesta de energía, es entonces cuando comes rápido y mal, porque lo que te va a apetecer es energía rápida en forma de azúcares o carbohidratos de rápida asimilación.

El cortisol tiene una misión, salvarnos la vida en situaciones de peligro, y por eso cuando nuestro cuerpo detecta que estamos en una situación de estrés o ansiedad libera esta hormona, que a su vez libera glucosa a la sangre para darle a nuestros músculos una dosis extra de energía. El azúcar que se libera cuando el cortisol está elevado se queda en el torrente sanguíneo y no llega a las células para convertirse en energía. Esto multiplica el apetito y las señales de hambre y nos hace buscar alimentos especialmente hipercalóricos.

Relación entre el aumento de cortisol y la grasa abdominal

La misión del cortisol es ayudarnos a sobrevivir en situaciones de estrés, cuando nos forzamos demasiado aumentamos el estrés diario en nuestro cuerpo, y eso provoca un estado de liberación de cortisol crónica y por tanto un aumento del almacén de grasa como mecanismo de supervivencia.

Cuando el cuerpo necesita un extra de energía para defenderse o huir, en presencia de altas dosis de cortisol se envía una señal al hígado para que ponga en circulación glucosa como combustible rápido que usará para enfrentarse al peligro, si no hay tal peligro, la glucosa no se gasta y se mantiene en la sangre alta por más tiempo aunque la persona esté en ayunas, lo que explicaría la redistribución de la grasa, ya que hace que tengamos más grasa en la zona abdominal y menos en los brazos y las pierna, contribuyendo al aumento de la grasa en abdomen y tronco.

En resumen: el aumento de cortisol y comer compulsivamente es la respuesta de nuestro cuerpo ante el estrés y la ansiedad. Cuando aumentan los niveles de la hormona cortisol, aumenta el almacen de grasa y, además, el apetito voraz. Te ayudamos a controlarlo.

¿Qué podemos hacer para mantener “a raya” los niveles de cortisol?

Evitar los alimentos excitantes, que contribuyen a la sensación de ansiedad y aumentar el consumo de alimentos ricos en vitaminas del grupo B, en magnesio y en omega 3 que suponen un aporte extra de TRIPTÓFANO, precursor de la serotonina que nos ayudarán a combatir la ansiedad.

Las técnicas de relajación y de control del estrés también ayudarás a mantener “a raya” la ansiedad y, por tanto, la línea.

Juana María Fernández. Psicóloga. Psicoterapiamallorca.com

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