• Autora: Cristina Pérez
  • Categoría: Alimentación

Beneficios de consumir sésamo

Las semillas de sésamo contienen grandes dosis de proteína, grasas poliinsaturadas y calcio, entre otros nutrientes.

Provienen de una planta originaria de África e India, aunque en la actualidad se cultivan diferentes variedades alrededor de todo el mundo, sobre todo en América Latina. Además, se trata de un alimento muy versátil, pues se puede consumir tanto la semilla y su aceite, como una gran variedad de productos que podemos elaborar en casa fácilmente a partir de este minúsculo manjar.

Propiedades nutricionales de las semillas de sésamo:

Proteínas

Si bien es cierto que no contienen todos los aminoácidos esenciales, las semillas de sésamo, al igual que las legumbres, son muy ricas en proteínas y, simplemente combinándolas con cereales, podemos obtener una proteína de alto valor biológico. Una buena manera de hacerlo es añadiendo unas cuantas semillas al muesli de cereales en el desayuno. Sobre todo si tenemos hijos o hijas, esta combinación les proporcionará la energía necesaria para empezar el día con fuerza y las proteínas necesarias para llevar a cabo una buena bioquímica del organismo. Y si el muesli no es la opción elegida, una simple cucharadita de semillas molidas por la mañana hará la misma función.

Grasas

Uno de los componentes estrella de las semillas de sésamo son, sin duda, sus ácidos grasos esenciales (Omega-3 y Omega-6). Estos ácidos son los más importantes y beneficiosos para la salud de nuestro organismo. Se les llama ácidos grasos esenciales porque nuestro organismo no los puede fabricar y necesitamos ingerirlos a través de la dieta. Estos ácidos grasos son sumamente beneficiosos para el sistema cardiovascular y para prevenir enfermedades relacionadas con el mal estado de las arterias, como veremos más adelante.

Hidratos de carbono

Otra de las propiedades más destacables de las semillas de sésamo es su gran aporte de fibra, un tipo muy especial de hidrato de carbono. La fibra es fundamental para mantener una buena salud intestinal ya que actúa como un cepillo limpiando en profundidad los elementos tóxicos que van quedando depositados en las paredes intestinales. Además favorece la formación de masa fecal, y un buen tránsito intestinal siempre es sinónimo de buena salud general del organismo.

Vitaminas

Las semillas de sésamo son particularmente ricas en vitaminas del grupo B (B1, B3, B6, ácido fólico). Estas vitaminas son esenciales para la buena salud de la piel y de los tejidos, y por lo tanto favorece el correcto funcionamiento del corazón y de los músculos. También contiene una cantidad significativa de vitamina E, una de las vitaminas más antioxidantes, capaz de contrarrestar los efectos de los radicales libres.

Minerales

Las semillas de sésamo contienen numerosos minerales, como fósforo, potasio, magnesio, zinc, etc. Pero lo más destacable es su extraordinario aporte de calcio. Las semillas de sésamo son una de las fuentes más ricas de calcio que podemos encontrar. Por eso es un alimento crucial que no debe faltar en la dieta de niñas y niños, así como en la de mujeres posmenopáusicas y embarazadas. Contiene casi el doble de calcio que la leche y su consumo no implica la absorción de hormonas o antibióticos presentes en los productos lácteos.

Beneficios de las semillas de sésamo

Estos son los muchos beneficios que podemos incorporar a nuestra salud con el consumo regular de semillas de sésamo:

- Protegen el sistema cardiovascular gracias a sus ácidos grasos poliinsaturados que mejoran el estado de las arterias, provocando una menor incidencia de hipertensión, infarto de miocardio, angina de pecho, etc.

- Mejora el estado de las personas diabéticas. El consumo regular de aceite de semillas de sésamo reduce la presión arterial y el nivel de glucosa en diabéticos e hipertensos.

- Mejoran la depresión gracias a su extraordinario aporte del aminoácido triptófano, precursor de la serotonina, que controla el estrés, la ansiedad, el insomnio, la depresión y la falta de energía.

- Previenen la osteoporosis, gracias al importante aporte de calcio que supone el consumo regular de semillas de sésamo.

- Nos mantiene jóvenes. Sus vitaminas y minerales antioxidantes mantienen en plena forma el sistema inmunológico y combaten la oxidación.

- Protegen el aparato digestivo, gracias a la acción de su fibra (mucílagos), protegiendo las mucosas e impidiendo la aparición de irritaciones (gastritis, acidez, etc).

- Mejora la salud bucal. Según el ayúrveda, medicina tradicional hindú, dejar unos minutos aceite de sésamo en la boca previene la formación de caries, gingivitis, placa dental y mal aliento.

Cómo consumir las semillas de sésamo

Las semillas de sésamo son un alimento tremendamente versátil, pues no sólo se pueden incluir en todo tipo de platos en forma de semilla o de aceite, sino que permiten la elaboración de diferentes productos caseros de manera muy sencilla. Eso sí, para obtener sus nutrientes, es importante que tengas en cuenta lo siguiente:

- Las semillas de sésamo han de abrirse antes de comerlas, ya que si no, el organismo las expulsará tal y como han entrado, es decir, sin aprovechar sus muchos nutrientes. Para ello necesitarás un mortero japonés. Los morteros japoneses no son lisos, sino que tienen unas pequeñas estrías para moler y abrir los granos y semillas. Una vez despedazadas, ya las puedes incorporar a cualquier plato.

- Cómelas al poco de haberlas molido. No es necesario que las muelas cada vez que las vayas a comer, puedes moler cierta cantidad y guardarla en un recipiente de vidrio durante unos días. Pero procura no guardar mucha cantidad durante demasiado tiempo porque si no se enranciará. Elabora una cantidad que te sirva para el consumo de una semana, más o menos.

- Se pueden añadir crudas (molidas) a cualquier guiso, ensalada, yogur, muesli, etc.

- Otra opción es tostarlas ligeramente en una sartén sin aceite, hasta que cojan un poco de color o hasta que empiecen a saltar como las palomitas. Luego muélelas. Su sabor cuando están tostadas aumenta considerablemente y le dará un toque diferente y exquisito a cualquier plato.

- Otra forma de aprovechar sus propiedades es consumir regularmente aceite de sésamo.

- El gomasio es un condimento muy utilizado en Japón que consiste en elaborar una pasta (seca) en la que se mezclan diferentes proporciones de semillas de sésamo molidas y sal marina.

- El tahini es otro de los condimentos típicos. Se elabora mezclando semillas de sésamo molidas con agua hasta conseguir una textura cremosa a la que puedes añadir otros condimentos y utilizar en forma de salsa o para untar en el pan.

Estas son algunas de las formas en las que puedes variar el uso y consumo de las semillas de sésamo en la cocina, sobre todo si quieres aprender a seguir una dieta equilibrada y saludable. Como ves se trata de un alimento muy nutritivo, beneficioso para la salud y polivalente en la cocina.

Cristina Pérez. Nutricionista

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